Los 28 hoyos de Kadanka

Queridos amigos, nuestros y de Wara Wara Community Schools Project,

Os queremos contar la historia del pozo de Kadanka. Sí, si, un pozo! Nuestra idea inicial era construir tan solo escuela y letrinas pero nos hemos dado cuenta de que sin agua no hay salud y que sin salud los niños no pueden ir a clase.

1 - Mujer cargando agua

Mujer cargando agua

2 - De camino a Kadanka

De camino a Kadanka

En Sierra Leona no hay potable. Los pueblos se surten de los ríos y los mas afortunados de pozos. Tal vez os podáis imaginar la realidad de Kadanka, pero a nosotros nos pareció muy dura cuando la conocimos en primera persona. No la pudimos ignorar.

3 - Buscando agua a la manera tradicional

Buscando agua a la manera tradicional

4 - A pico y pala durante días

A pico y pala durante días

Como ya sabéis Kadanka está situada en lo alto de una colina, llena, llenísima, de piedras. Su comunidad tiene desde hace tiempo un pozo en las faldas de la colina, pero nos cuentan que antes de su construcción debían competir con el ganado de los alrededores para utilizar el agua de los riachuelos. Imaginaos la cantidad de enfermedades que debían surgir de ahí.

5 - Equipo de Willamette llegando a Kadanka

Equipo de Willamette llegando a Kadanka

Este pozo ha supuesto una mejora de vida grande para los habitantes de Kadanka pero todavía cuentan con un reto enorme. El pozo está lejos de sus casas y de la escuela. Más que lejos lo que pasa es que hay una gran pendiente para ir a buscar el agua, y quienes lo sufren son las mujeres y los niños, que son los responsables de esta tarea. Sorprende que los niños y las mujeres realicen estos trabajos tan pesados, pero en Sierra Leona es así.

6 - Preparando el material

 Preparando el material

En Kadanka, ir a buscar agua supone un esfuerzo brutal. Además, desde hace poco el pozo (que construyó Cruz Roja Española) estaba casi seco, con solo un pie de agua, es decir nada, y su bomba manual había dejado de funcionar teniendo la gente que sacar el agua a pura fuerza con una cuerda.

7 - Daniel y su equipo, de fondo antigua escuela

 Daniel y su equipo, de fondo antigua escuela

8 - En marcha...

En marcha…

9 - Mujer atónita, jeje

Mujer atónita

A nosotros casi se nos parte el alma cuando conocimos esta realidad y sobre todo cuando bajamos por primera vez a ver de donde venía el agua. Se nos salía el corazón por la boca del esfuerzo, y eso que no cargábamos nada.

Empezamos a darle vueltas a este tema y la oportunidad se presentó cuando la Fundación Atabal, que financia la escuela y las letrinas, nos dijo que nos financiaba un pozo en lo alto de la montaña. Nuestra alegría con esta noticia fue enorme y nos pusimos manos a la obra. Coincidía además con los mejores meses para cavar pozos que son a finales de la época seca, abril y mayo.

10 - Instalando el equipo

Instalando el equipo

11 - Presionando en busca de agua

Presionando en busca de agua

12 - A pleno rendimiento

A pleno rendimiento

Sabíamos que el reto era grande porque la colina está llena de rocas (aunque con posibilidades), pero no podíamos dejar de intentarlo.
Contratamos un equipo local con mucha experiencia en cavar pozos e hicieron 2 hoyos sin resultado. En el primero encontraron rocas a los 10 metros de profundidad y tuvieron que parar. En el segundo ocurrió lo mismo a los 4 metros. Vimos que el método de excavación que utilizaban era muy lento, pico y pala a pura fuerza y que se acercaba la temporada de lluvia y que íbamos a tener que dejar de cavar. Queríamos hacer ese pozo.

14 - Herramienta romperocas

Herramienta romperocas

En esos días providencialmente recibimos la llamada de Daniel, un chileno amigo de unos amigos y que se había enterado de que trabajábamos en la zona… Y fijaos lo que nos cuenta. Habían llegado a nuestra región con una ONG llamada Willamette para construir tres pozos y nos dijo que contaban con una técnica muy moderna y rápida, aunque también manual para poder ofrecer trabajo a la gente local. Y lo mejor es que podían romper cierto tipo de rocas!!!

15 - Roca trozeada

Roca trozeada

No lo dudamos y los llevamos a Kadanka para ver si podían hacer algo. Nos dijeron que, obviamente, no había ninguna seguridad, pero que veían muchas posibilidades.

16 - Niños de Kadanka junto a tiendas de campaña

Niños de Kadanka junto a tiendas de campaña

Para hacer el cuento corto, se desplazaron un equipo de 7 personas a la aldea, durmiendo en tiendas de campaña y sin moverse de ahí durante 11 días.

17 - Otra mujer atónita

Otra mujer atónita

Cavaron 25 hoyos!!!!!!!!!!! todos sin resultado, rocas por todos lados, pero rocas de esas que no se pueden partir. Son unos campeones porque después de tanto trabajo y ante la imposibilidad de profundizar, lo que hicieron fue trabajar sobre el pozo ya existente, el que está a los pies de la colina y dejarlo en perfectas condiciones para que la gente de Kadanka pudiese tener agua durante todo el año. El pozo contaba con 21 pies ( como 7 metros) y profundizaron otros 21 pies. Hemos conseguido que en la época más seca del año el pozo pase de tener 33 centímetros de agua a tener más de 7 metros, lo que asegura un pozo con 365 días al año de agua. Por otro lado hemos reparado la bomba, y con ello no solo tienen que hacer menos esfuerzo sino que además el pozo está aislado y se evita que se contamine el agua. Por cierto, este es el hoy 28!!!

18 - Arreglando el pozo, el 28!!!

Arreglando el pozo, el 28!!!

Puede que no hayamos conseguido ese pozo encima de la aldea, pero lo que es seguro es que hemos mejorado la calidad de vida de esas personas. Gracias Ataval! Gracias Willamette por haber hecho esto posible!!

Una imagen vale mas que mil palabras.

Abrazos fuertes,

Cristina y Coco

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